Arzobispado de Toledo

Aunque la Biblioteca de Castilla-La Mancha cumple su XVII Aniversario ubicada en el Alcázar de Toledo,  su edad es mucho más antigua: en realidad tiene 242 años de vida desde la fundación de la biblioteca arzobispal en 1773 por iniciativa del arzobispo Francisco Antonio de Lorenzana.  Entre sus valiosos fondos, destaca la Colección-Borbón-Lorenzana, que incluye las propias colecciones personales de los cardenales Lorenzana y Borbón y las posteriores incorporaciones de los fondos de conventos desamortizados y de otras bibliotecas particulares de toledanos insignes o personas relacionadas con esta ciudad. Este valioso patrimonio constituye una inapreciable joya bibliográfica y cultural que todos tenemos la obligación de preservar para las generaciones venideras.

Las sucesivas incorporaciones de libros y manuscritos a esa colección constituyeron un fondo importantísimo  que se fragmentó en 1940, tras la Guerra Civil, devolviéndose al Arzobispado los fondos de los arzobispos, que se depositaron en el Seminario Conciliar. Cuando se realizó el proyecto de construcción de la Casa de la Cultura, es decir, el nuevo edificio para la Biblioteca Provincial de Toledo en el paseo del Miradero, la que fuera su directora, Julia Méndez Aparicio, planteó el Arzobispado la conveniencia de reunificar la colección y que los fondos que fueron devueltos a la Iglesia diocesana fueran donados al Estado. El Cardenal Pla y Deniel decidió que esta parte de la colección Borbón-Lorenzana se donara al Estado para que conservara adecuadamente y se difundirá a la sociedad desde la Biblioteca Provincial. Por acuerdo de 25 de marzo de 1966 se produjo la reunificación de estos fondos que ahora constituyen uno de los valores fundamentales de la Biblioteca de Castilla-La Mancha, que conserva la totalidad de la colección Borbón-Lorenzana, las estanterías históricas de los siglos XVIII y principios del XIX que acogieron la colección en el Palacio Arzobispal y la colección de retratos ordenada por el Cardenal Lorenzana.

Esta donación fue un acto de generosidad y de responsabilidad que ha permitido conservar en las mejores condiciones la colección y que esté al servicio de investigadores y profesionales como un ejemplo del amor por los libros y por la cultura que mostraron estos arzobispos.

Cuando se van a cumplir 50 años de esa reunificación y de su instalación en la Casa de la Cultura que se inauguró el 7 de junio de 1966, la Biblioteca de Castilla-La Mancha desea rendir homenaje al Arzobispado de Toledo por aquella decisión del Cardenal Pla y Deniel que fue secundada por el Obispo Auxiliar Anastasio Granados

Fecha nombramiento: 16 de octubre de 2015.