El siglo XIII fue un momento decisivo en la historia de Toledo. En esos años, la ciudad, ya consolidada como uno de los principales centros urbanos del reino de Castilla, inició la construcción de la Catedral Primada en 1226. Un proyecto que transformó su fisonomía, su identidad y su proyección histórica. Desde entonces, Toledo pasó a ser, durante décadas, la ciudad que levantó su gran catedral. La exposición “Toledo en el siglo XIII: la ciudad que levantó una catedral” propone acercarse a ese Toledo desde dentro, a través de personajes, instituciones y documentos. Entre ellos, las Ordenanzas de la ciudad, la documentación municipal y capitular, los privilegios regios y los textos vinculados al gobierno urbano y eclesiástico, que permiten conocer cómo se organizaba la vida cotidiana y